sábado, 19 de mayo de 2012

Te echo de menos

Te echo de menos.
No a ti, sino a tu presencia.
Te echo de menos. 
No a ti, sino a la compañía que dabas, 
porque a ti, al que nunca llegué a conocer, 
no puedo echarlo de menos.

martes, 28 de febrero de 2012

Amigos y afectos

El hombre que orinaba sentado a veces era tan torpe que ni siquiera se daba cuenta del daño que hacía... ¿o sí?
Elegía mal a sus amigos y compañeros de viaje, llegando incluso a ignorar a aquellos que tanto le habían aportado y cuyos cariños le habían acompañado siempre.
¿Qué pensaría aquel que lo llamaba "hermano" al ver el nombre de otro amigo en el lugar que a él le habría de corresponder?
Pero él no se paraba a pensarlo.

Igual que no se paraba a pensar el tremendo daño y dolor que causaba a esa personita de cabello rizado y enormes ojos tristes.

domingo, 19 de febrero de 2012

No era necesario

Ya tienes la libertad que tanto reclamabas. ¿Y sabes?, sigo creyendo que no era necesario hacerme tanto daño para conseguirla.
Eso hace que el daño haya sido más gratuíto aún y por tanto, más injusto y más triste.

Y acaso, ¿no serás de nuevo preso de tu propio destino?

lunes, 6 de febrero de 2012

Según Pablo Neruda...

"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas".

viernes, 3 de febrero de 2012

Un día merecí estas palabras

Dices necesitar de la grieta. Tú, Zeus. Soberano de todo mi Olimpo. El de vestiduras áuricas. Albatros bajo tierra indefenso. Rendido vaso receptor. Cegada por tu resplandor, desnuda me ofrezco; me expongo a la ventana ( y me miras, y no existen entonces otros mundos más que los que me ofrece tu mirada). Invasor de la manzana. Invasor de espacios ocultos. Ocupador de los rincones y dueño de mis alrededores.
Entras , y quieres encontrar el nido. En mi intimidad... para tu alma.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Mentiras

Mentiras, mentiras y más mentiras. Unas sobre otras. Se acumulan. Se amontonan.
Llenan el hueco que quedó entre nosotros. Pero no crean un terreno firme sino uno por el que no se puede transitar.
A veces agradezco que seas así. ¿Acaso no lo estarás haciendo por mí?


lunes, 16 de enero de 2012

Alerta

Alerta espero a que la fiera se vuelva a despertar y me ataque una vez más.

miércoles, 11 de enero de 2012

LA RATA MUERTA


La rata muerta se me acerca, me mira, merodea a mi alrededor. Entra, sale, se esconde y se asoma. Aparece y desaparece. Acaso presiente el amargo sabor de su carne que no he de tardar en probar.

EL HOMBRE QUE ORINABA SENTADO


Era evidente que él disfrutaba con esta situación. No se había visto nunca antes envuelto en nada parecido y lo cierto es que le gustaba. Le gustaba ver a esas dos mujeres peleando por él. Su autoestima crecía viendo el deterioro físico y emocional de su esposa día a día. Día a día más delgada, los ojos más hinchados, más deprimida... De esta manera ella personificaba a la perfección el personaje que él le había adjudicado en su fantasía: una mujer sumisa, incapaz de tomar decisiones, totalmente dependiente, que lo necesitaba para todo a él. A él, su salvador, su compañero, el amor de su vida...

Mientras, en el otro lado del ring, la otra mujer hacía crecer su ego con halagos y carantoñas en el dulce juego de la seducción. Así ella también encajaba en su fantasía: la que todo lo soluciona, la que resuelve todos los problemas...

Él, superando su baja autoestima, asumía entonces el papel protagonista: el ansiado trofeo para la ganadora de la batalla. Lo que las contrincantes no sabían era que él ya había decidido el desenlace de antemano.

Sí, era evidente que el hombre que orinaba sentado estaba disfrutando con esto.